lunes, 25 de enero de 2016

Más mitos de los alimentos


Hace un par de semanas se emitió por televisión el programa sobre mitos de los alimentos que presentó Chicote. Si queréis saber lo que pienso, podéis mirad la entrada que le dediqué.

Bien, partiendo de esa base, creo que todavía faltan unos cuantos mitos más que resolver. Así que allá voy, pero antes quisiera poneros una reflexión que hice mientras me anotaba cada unos de los mitos que pensé en incluir en este post:

¿Os habéis dado cuenta que la mayor parte de los mitos de los alimentos giran en torno a las dietas de adelgazamiento? Parece que no haya nada más en el mundo que perder peso. Y es que da la sensación que todo el mundo tenga la solución perfecta para quitarse los quilos de más. Y eso que cada vez las tasas de obesidad y sobrepeso son mayores. Y porque en lugar de preguntar a los verdaderos expertos en nutrición, ¿se recurre al vecin@, al amig@ o profesionales que apenas han hecho 1-2 asignaturas o un cursillo con escasas horas? Además, si los llaman mitos, es por eso, porque lo son.



Vamos con el número 1. Para mí y demás compañeros de profesión.

  • Los Dietistas-Nutricionistas o Dietistas nos dedicamos única y exclusivamente a hacer dietas de adelgazamiento. Falso. Primero, que el concepto “dieta” no es lo que entiende la población general. Y luego está lo de que dieta equivale a lechuga + pechuga pero de esto ya hablaremos más adelante. Lo cierto es que significa estilo de vida. Y es que podemos tratar cualquier patología que se os ocurra mediante la alimentación (hipertensión, colesterolemia, diabetes, enfermedades intestinales, alergias e intolerancias, etc) y también enseñamos a comer correctamente y así evitar una mala salud o si queréis mejorar vuestro rendimiento deportivo.
  • Si tienes colesterol, olvídate del huevo. Totalmente falso. Echad un vistazo a la entrada que publiqué hace tiempo. Si, tiene colesterol, igual que el resto de alimentos de origen animal pero contrariamente, no los sube como os han hecho creer ya que la clara es rica en lecitina y es la encargada de evitar que se absorba en su totalidad. La recomendación siempre ha sido de 3-4 huevos a la semana. Así esos que solo coméis 1 o 2 por si la analítica os sale alterada, dejaros de tonterías. Eso sí, remarcar que sea frito solo en ocasiones especiales.
  • Si vuestro objetivo es adelgazar, hidratos por la noche tenéis evitar. Falso. ¿En serio? ¿Y por qué? Es posible que sea porque nos dan energía para correr una maratón o practicar cualquier tipo de deporte, y por la noche, lo que se suele hacer es ir al sofá o a dormir. Y claro, se acumula. Pero esta hipótesis no está demostrada (sino mirad la entrada de Juan Revenga). La solución, pues comerlos pero en menores cantidades y ya puestos integrales, de manera que la fibra ralentice su absorción.
  • Saltarse comidas, adelgaza. No tiene por qué. Los estudios que se han publicado no muestran resultados claros sobre el número de comidas a realizar. Si que han observado mejoras en grasa corporal y masa magra pero no en cuanto al peso con un mayor número de comidas. Aún así, no es relevante debido a la influencia de un solo estudio, tal como observa Luís Jiménez.
  • Hay que comer de todo. Jamás. ¿Sabéis la cantidad de alimentos superfluos que perjudican vuestra salud y podéis encontrar en el mercado? Galletas, bollería, refrescos, golosinas, todo tipo de aperitivos de bolsa y muchos más. ¿No habéis oído alguna vez eso de comerlos con moderación? ¿Qué es lo que no se entiende? Pues eso, mejor leed etiquetas y dejad de comprar productos con más de 5 ingredientes (y en los que aparezcan azúcar y grasas en primer lugar. Recordad que sus nombres en los envoltorios son múltiples).
  • Si quieres adelgazar, no comas frutos secos. Falso. Más bien al contrario. Todos los estudios demuestran sus beneficios (menor IMC en personas que los consumen, menor riesgo de morir por enfermedad cardiovascular y mejora del perfil lipídico en sangre). Son ricos en fibra, vitamina E y grasas saludables. Otra cosa son las frutas desecadas, porque la cantidad de azúcar es mayor porque están deshidratadas. Pero por un puñadito diario no os va a pasar nada.
  • La obesidad se soluciona comiendo menos y moviéndose más. Falso. Es mucho más complejo. El acto de comer implica la activación de varios mecanismos cerebrales y estomacales. Se secretan varias hormonas implicadas en el grado de saciedad. La genética, aunque en menor proporción también influye, pero es el estilo de vida quién la activa o silencia. Si queréis saber más sobre el tema, os recomiendo El cerebro obeso de Luís Jiménez (tenéis mi reseña aquí).  
  • La fruta, mejor entre horas porque si la tomas después de comer, engorda. No tiene ningún sentido. ¿Qué más da? Antes, durante o después, cuando quieras. Igual os pensáis que el cuerpo sabe cuando te las tomas. Si el estómago lo digiere por nutrientes, no distingue si es una fruta o cualquier alimento, no veis que la diferencia de un alimento a otro es la proporción de cada nutriente y la estructura. Y es lo que detectan las enzimas que los digieren.
  • El aguacate sube el colesterol. Muy falso. Primero, es de origen vegetal, por lo que no lleva colesterol. Y segundo, el tipo de grasa que contiene es buena que podemos encontrar en el aceite de oliva y algún fruto seco. Además, se publicó un estudio en el que observaron  que 1 aguacate diario ayudaba a disminuir los niveles de colesterol.
  • Solo cuentan las calorías. Falso. También es importante la calidad. Y otros factores como la forma de cocinar el alimento. Decantaros por hidratos de carbono complejos antes que por los simples ya que los últimos se relacionan con la obesidad y la diabetes. Elegid grasas vegetales como las de frutos secos y aceite de oliva debido a sus propiedades cardosaludables.
  • Las legumbres, las grandes olvidadas en las dietas de adelgazamiento. Podéis consumirlas tranquilamente. Son ricas en fibra, hidratos de carbono complejos, buena fuente de proteínas vegetales y potasio. Aprovecho también para deciros que en 2016 celebramos el año internacional de este alimento tan fantástico.
  • La cerveza es un buen recuperador tras ejercicio. Falso. Si lleva alcohol, tu rendimiento se verá seriamente perjudicado: la fabricación de glucosa será menor, tus músculos apenas podrán captarla para almacenarla y usarla posteriormente, se absorberán menos vitaminas e incluso favorecerá la deshidratación. Tendrán lugar mayores efectos adversos por una absorción más rápida al tener el estómago vacío. ¿Y sin alcohol? Tampoco, no es una bebida que se pueda considerar de reposición, tal como nos cuenta Raquel Blasco en este post.

Y ya para terminar, insisto. No os dejéis influenciar por lo que veáis u oigáis en los medios o de la boca de cualquier persona que no sea experta en Nutrición ya que solo os creará confusión y vuestra salud puede verse perjudicada.        

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